Los coleópteros (Coleoptera) forman el orden más diverso de todo el reino animal. Se han descrito entre 375 000 y 400 000 especies, tantas como plantas vasculares u hongos y unas 66 veces más que todos los mamíferos juntos; por delante de ellos no hay ningún otro orden animal, seguidos a distancia por lepidópteros, himenópteros y dípteros. Su nombre procede del griego koleós («caja o estuche») y pterón («ala»), en referencia al rasgo que los define: sus alas delanteras endurecidas.
Esta abundancia se traduce en una ocupación casi total del planeta. Los escarabajos habitan prácticamente cualquier medio terrestre, desde estepas, desiertos y bosques hasta las regiones polares, y colonizan también las aguas dulces; su presencia en el medio marino, en cambio, es mínima.
Importancia ecológica y agrícola
Los coleópteros desempeñan papeles ecológicos de primer orden. Los coprófagos, como los escarabajos peloteros, llegan a enterrar 1,5 toneladas de excrementos por hectárea y año, acelerando su degradación y fertilizando el suelo. Otros actúan como depredadores que regulan poblaciones de invertebrados o como descomponedores dentro de los ciclos de la materia orgánica. Al mismo tiempo, familias como Chrysomelidae, Curculionidae y Anobiidae incluyen plagas de enorme impacto: el escarabajo de la patata (Leptinotarsa decemlineata), el picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) o la carcoma Xestobium rufovillosum, que ataca la madera de las construcciones.
Dimensión cultural
Su relación con el ser humano es también simbólica. Los antiguos egipcios veían en el escarabajo pelotero un emblema de resurrección y vida eterna encarnado en el dios Jepri, y colocaban su imagen sobre el corazón de las momias. Otros grupos, como los bupréstidos (Buprestidae), llamados en inglés jewel beetles por sus colores metálicos, han sido siempre codiciados por los coleccionistas, mientras que las mariquitas (Coccinellidae) son apreciadas por su papel como depredadoras naturales.
Características
El carácter diagnóstico del orden son los élitros: el primer par de alas, transformado en cubiertas rígidas y esclerotizadas que protegen el abdomen y las delicadas alas posteriores membranosas, empleadas para el vuelo y plegadas bajo aquellos en reposo. Los élitros casi siempre se reúnen en la línea media del cuerpo formando una sutura recta bien visible.
El aparato bucal es de tipo masticador, con mandíbulas robustas, presente tanto en los adultos como en las larvas. Las antenas constan casi siempre de 11 artejos. Los coleópteros presentan metamorfosis holometábola, es decir, completa: atraviesan estadios netamente diferenciados de larva, pupa e imago (adulto). Las larvas poseen una cápsula cefálica bien diferenciada, piezas bucales masticadoras y, por lo general, tres pares de patas torácicas.
Familias
Fuentes
- Coleoptera — Wikipedia en español[1]